Saint Agustine: ciudad antigua y misteriosa


Ni siquiera el énfasis comercial que plaga la mayoría de las actividades disponibles para el turista en el asentamiento más antiguo de Estados Unidos puede apagar la llama del peso de los años, ni disipar la sensación de estar haciendo un viaje en el tiempo. Cada calle que sale de su pleno centro se pierde entre bosques y curvas, que le dan un halo misterioso y auténtico.

El deseo de recorrerla a pie parando en cada esquina, casa o edificio de arquitectura casi ancestral mueve al visitante desde el primer instante. Atestiguar el paso de los años en construcciones restauradas por manos pacientes y custodias es un impacto para el floridano habituado a lo nuevo y recién construido. Desacostumbrado tal vez a rendir honores a los ancestros vengan de donde vengan.

Como los españoles arribaron a esta costa durante las festividades de San Agustín, el 28 de agosto de 1565, cuando la profundamente católica misión inaugura su primer asentamiento, para evangelizar al “Nuevo Mundo”, hace homenaje al santo dándole su nombre el 8 de septiembre del mismo año al bautizar el asentamiento. La Misión Nombre de Dios como se le llamó al lugar donde se diera la primera misa inició actividades misioneras bajo la palabra del padre español Francisco López de Grajales, quien acompañaba a los 600 soldados liderados por el almirante Pedro Menéndez de Avilés.

Un grupo de curas jesuitas y franciscanos se adentraron en este siglo 16 en todo el territorio Floridano -Juan Ponce de León “descubrió esta península en 1513 y la llamó La Florida o “Tierra de flores” por la gran cantidad que encontró a su paso- para alcanzar por toda la costa atlántica lo que hoy se conoce como Miami, así como la Bahía de Chesapeake y hacia el Oeste hasta Pensacola. A su paso crearon decenas de misiones y asentamientos para “convertir” a los ocupantes originales de estas tierras, que al principio recibieron con beneplácito la llegada de estos “extranjeros” sin saber que eran realmente invasores que les iban a despojar año tras año de “sus tierras” y espacios comunes de convivencia y caza. De hecho los españoles pusieron su primer pie en una aldea Timucua.

Saint Augustine es la ciudad más vieja de Estados Unidos y precedió en 53 años el asentamiento de los peregrinos en Plymouth Rock, en Massachusetts. Le perteneció a España hasta que la cedió a Inglaterra en 1763 junto a todo el estado de Florida, aunque fuera retornada a España en 1783 para ser vendida luego a los nacientes Estados Unidos en 1821.

Puntos focales imperdibles: el Castillo de San Marcos, fuerte protector que tardaron 23 años en construir, la escuela de madera más antigua de Estados Unidos, la gran Catedral de St. Augustine, la farmacia más antigua (the Old Drugstore), el Santuario de Nuestra Señora de la Leche y del Buen Parto, en Misión Nombre de Dios, establecido en 1600, donde en una hermosa y pequeña capilla está una estatua de la Virgen María amamantando al Niño Jesús. Y también la preciosa capilla griega ortodoxa Saint Photios, en pleno boulevard Saint George, repleto de muchas atracciones en su trayecto peatonal. Por su majestuosidad arquitectónica, el Flagler College, anteriormente el Hotel Ponce de León, construido en 1887. Y la Fuente de la Juventud (Fountain of Youth), un hermoso parque con cantidad de curiosidades. Son demasiados los sitios y cada quien los debe descubrir a su ritmo. Esa es la magia de San Agustín.

Para los amantes de la nocturna con paladar para el vino o cervezas bien frías y de origen local o nacional, un pase por el bar Scarlett O’Hara es obligatorio. Sobre todo si se llega allí caminando poco después del atardecer.

Si desean que los lleven y les cuenten las historias de cada esquina, sitio histórico y apariciones de fantasmas pueden adquirir el ticket del Trolley a $23 ($20.75 online) que es válido por tres días consecutivos ilimitadamente e incluye entrada gratis al Museo Histórico y un autobús a la playa. Si bien lo más encantador es caminársela completa de día y de noche para sentirle sus climas, humores y colores cambiantes bajo los matices solares o lunares. Hay un estacionamiento municipal adyacente al Visitors Info Center en Castillo Drive. Pero hay parquímetros por todos lados para quien quiera irla explorando por pedacitos.

Está plagada de hoteles, bed & breakfasts (que ofrecen hospedaje en cuarto con desayuno incluido) algunos muy modernos y otros en antiguas casas o edificios y mientras más viejo más caro también. Una noche en San Agustín puede costar desde $75 en moteles, a unos 5 o 10 minutos en carro del centro, hasta $250 en hoteles de lujo en su pleno corazón. Pero siempre hay ofertas.

Los restaurantes pequeños y grandes, así como “comederos” más informales atienden todos los gustos culinarios y los más variados presupuestos.

Importante saber que el primer viernes de cada mes tienen el Art Walk de 5 pm a 9 pm en todo el downtown con bandas musicales, galerías, presentaciones culturales y los viajes en el trolly son gratis, y que el último sábado del mes es el Uptown Saturday Night con galerías abiertas el mismo horario nocturno con arte y obsequios de vino y quesos a los visitantes. De Miami se llega en cinco horas. Es una aventura al pasado que vale la pena.

St Augustine Visitors Info Center (sitio oficial gubernamental)
10 South Castillo Drive,
St. Augustine, FL 32084
T + 904-825-1000
https://www.floridashistoriccoast.com/visitor-info

Por: Redacción El Paracaidista

Foto: Saint Augustine, Skeezy / Kala Moiré

Septiembre 2020

 

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